Arnold Palmer fallece a los 87 años

La leyenda del golf, Arnold Palmer, falleció a los 87 años en Pittsburgh por problemas cardiacos según informó la Asociación de Golf de Estados Unidos.

El ‘Amen Corner’ del Augusta National llora al hombre por quién lleva su nombre y donde conquistó su primer Grande; el golfista que ayudó a convertir el golf de un deporte de élite a uno al alcance de todos

“Estamos profundamente entristecidos por la muerte de Arnold Palmer, el más grande embajador de golf, a los 87 años”, fue el escueto mensaje que la USGA colgó en un comunicado publicado en su sitio Twitter. Pero Arnold Palmer merece algo más de 45 caracteres.

Palmer ayudó a popularizar el golf en la década de 1960 cuando la televisión se estaba masificando en Estados Unidos y sus triunfos se veian en la pequeña pantalla.

El golfista Arnold Palmer se convirtió pronto en uno de los grandes jugadores de todos los tiempos y cuya popularidad atraía una multitud de fanáticos conocida como “Arnie’s Army” (el ejército de Arnie).

Junto a Jack Nicklaus y Gary Player se le considera uno de los mayores exponentes del deporte. Ganó siete torneos “major”, entre ellos el Masters de Augusta en cuatro oportunidades.

En 1967 se convirtió en el primer golfista en sumar un millón de dólares en ganancias. Su última victoria en el Circuito PGA fue en 1973.

Palmer nació en 1929 en Latrobe en Pensilvania, una pequeña localidad industrial. Comenzó a jugar al golf a los 4 años con palos que su padre recortó para que se ajustaran a su estatura y a los 11 empezó a trabajar de “caddie”.

Para muchos, su mayor victoria en el circuito fue el título alcanzado en el Abierto de Estados Unidos en 1960, cuando se recuperó de una desventaja de siete golpes en la ronda final para quedarse con la corona. Palmer superó por dos impactos a Nicklaus, de 20 años de edad en ese entonces, en lo que marcó el inicio de una rivalidad que duró toda la década.

Palmer dominó el circuito entre 1960 y 1963, lapso en el que conquistó 29 torneos del Circuito de la PGA. En 1960 fue elegido como el deportista del año por la revista Sports Illustrated.

Arnold y el Amen Corner

El famoso corner que compone los hoyos 11, 12 y 13 del Augusta National no sería lo mismo sin Arnold Palmer, es más, ni siquiera llevaría su nombre.

Ocurrió durante el Masters de 1958, cuando una joven estrella que empeza a congregar las masas se jugaba su primer Grand Slam frente a Ken Venturi. Después de una noche lluviosa del sábado la organización del torneo decidió aplicar una regla local en la última ronda de poder colocar la bola en calle sin penalidad cuando ésta quedaba incrustada en la calle debido al barro.

Cuando Palmer se acercaba al hoyo Par 3 del 12, su bola voló el green y fue a incrustarse en un barrizal detrás del hoyo. El árbitro de ese hoyo está confuso con respecto a la aplicación de la regla y le dijo a Arnie que tenía que jugar la bola donde estaba. Palmer salió como pudo y cometió doble bogeyy. Sin embargo, no conforme con la decisión del árbitro, aplicó la regla, rescató la bola, la dropó sin penalidad y se anotó el par con la segunda bola.

Venturi se quejó que Palmer no avisó a nadie de que iba a jugar esa segunda bola; pero Palmer dijo que lo dijo con anterioridad y anotó este segundo resultado.

Los dos, tras una breve disputa, siguieron jugando el torneo de forma normal. Palmer embocó en el 13 un putt para eagle de casi 12 metros. Cuando comenzaban a jugar el 15, se le anunció a Palmer que su dropaje sin penalidad en el 12 había sido correcto y que el Par del 12 era válido. Resultado que el colocaba con ventaja y le daba su primero torneo de Grand Slam.

En su crónica del torneo, el periodista Herbert Warren Wind en el Sport Illustrate comparó ese ‘milagroso’ golpe del 12 con una canción sureña “Shoutin’ in that Amen Corner”, y ese maravilloso y trascendental esquina de uno de los más bellos campos del golf del mundo se reconoce con el “Amen Corner”: la esquina que da o quita una Chaqueta Verde.